Entre maleza, paredes y un solar sin salida, una familia de zarigüeyas, conocidas popularmente como chuchas, estaría tratando de sobrevivir en el sector de Enciso, parte baja, cerca de La Finiquita.
La situación preocupa a varios habitantes que encontraron a los animales en este lugar y aseguran que, al tratarse de un solar cerrado, no tendrían una ruta fácil para salir en busca de alimento.
Los vecinos cuentan que han intentado buscar ayuda para que las zarigüeyas sean atendidas y trasladadas a un sitio seguro. Sin embargo, manifiestan que, pese al llamado a la Policía Ambiental, todavía no han conseguido una solución para esta familia de fauna silvestre.
Y mientras unos piden ayuda, las chuchas siguen allí, expuestas a las condiciones del lugar y dependiendo de lo que puedan encontrar para alimentarse.
La comunidad hace un llamado especialmente a fundaciones, rescatistas, organizaciones animalistas y autoridades ambientales que tengan experiencia en fauna silvestre para que puedan evaluar el caso y realizar una eventual reubicación de manera segura.
Los habitantes también piden que el rescate no se convierta en un espectáculo. Lo que buscan, dicen, es simplemente que alguien llegue, las ayude y les permita regresar a un entorno donde puedan sobrevivir.
